Oye, chicas déjenme hablar, peeee......
Están perdonadas, pueden marcharse. Blanquita la princesita pandinita.
Hola, somos cuatro, un maestro, una pelona y un par de chiquicreativitis.

Hola, somos cuatro, un maestro, una pelona y un par de chiquicreativitis.
Mi blanca piel es pulcritud de vida. Imitenme.

Y mi chinita se alista para decir Confucio, no es la confusión, sino la filosofia china que un día se hizo mundo y tocó techo en una cabeza de calabaza. Jiiiiijijijijijijijij
pegan un botón de mi vieja madrina la patronita.
No me miren sino silbo.
No me ojen sino resilbo.
No me virolen sino rechisilbo.
Fhuuussssshhhhhhh


